lunes, 7 de marzo de 2011

El secreto de sus ojos


Acabo de ver este fin de semana una verdadera joya del cine. Se te quedará en la memoria una vez que la veas. Frenética, entretenida, divertida, en una sola palabra: preciosa. Hacía mucho tiempo que no veía una combinación tan perfecta de trama criminal, drama romántico, humor y crítica social.

Juan José Campanella logra superarse una vez más, eso sí poniendo el listón esta vez muy alto, de la mano de una historia interesantísima, contada con intimidad y la precisión de un relojero, y con la ayuda de una interpretación de Darín de las que marcan época.

Todo en esta película tiene sentido, te absorbe desde el inicio y te hace vibrar y emocionar sin excesos de sentimentalismos y efectismos baratos. La trama criminal central de la película, se complementa en todo momento, con un lirismo y sugestión geniales, con la historia de amor del gran Ricardo Darín. No te la puedes perder, tus sentidos te lo agradecerán.

Imprescindible, la mejor película de los últimos tres años. Aviso: se te agarra al estómago.

lunes, 28 de febrero de 2011

Match Point


Estamos en el terreno del gran cine. Con Match Point vuelve el Woody Allen más genial y desolador. Lo de genial es algo normal en sus películas, pero emerge de no se sabe donde el Woody Allen más trágico, realista y sombrío que se ha visto en mucho tiempo. Desde el inicio, la película te sumerge en una extraña fascinación, que te llevará dónde la suerte quiera. No se preocupe aunque no le guste el gran Woody Allen, Match Point le gustará. Es una de esas películas que le gusta a toda la gente, y tal hecho engrandece al ser humano. Sencillamente, imprescindible.

Especialmente afilada en su crítica moral sobre la mentira y el aburguesamiento, y sin tabúes a la hora de tratar temas como el statu quo, las relaciones extramatrimoniales o el sexo, Match Point saca a la luz las más perversas miserias del ser humano en una reflexión conjunta sobre la importancia del azar en las sociedades actuales, donde la incertidumbre cada vez es menor.

Lo de Scarlett Johansson no es nuevo que me guste, pero en esta película roza la perfección. Pura sensualidad, seducción y deseo, pasión y brillantez, y vaya labios.

Obra mayor de Woody Allen, que conmueve y entretiene con inusitada complejidad.

Casablanca


Si has leído la crítica anterior de mi compañero y eres de esos que, como yo, no soporta a Arafnosky o como se escriba (director de El cisne negro), o simplemente, también como yo, no entiende sus películas porque seguramente sean demasiado modernas e intelectuales, les recomiendo una buena dosis de cine clásico, y que mejor que Casablanca.

Eso fue lo que hice ayer, verla. Ante lo que me olía que podría pasar en los Oscar con Cisne negro, Origen y demás memeces, decidi ver Casablanca en mi casa. Posiblemente el clásico entre los clásicos del cine, la crónica más amarga del mundo contemporáneo y la historia de amor más sencilla y a la vez más compleja que jamás haya visto. Uno después de verla sigue intentando destripar a Rick Blaine y porque actúa al final como lo hace. Todo es misterio.

Lo único que sé es que ver esta película no tiene precio y ver lo ojos de Ingrid Bergman, por supuesto que tampoco. Bogart lo borda, joder el personaje más irónico de la historia del cine. Además de los personajes y su maravillosa química, Casablanca cuenta con un guión dinámico, un bar que vaya bar, joder que ambiente, una dulzura estrepitosa en todas sus escenas, y un final abrumador, y hasta te enteras de algo de historia. En fin, Casablanca reúne todas esas cosas por las que debemos seguir amando al cine.